sábado, 12 de julio de 2008

Ginebra, el final

II

Y levantando mi copa hasta darle un sorbo exclamé:

- Levantarse una mañana con una resaca del carajo, es mucho mas placentero que no tenerla.

- Pues todo depende de como te fue la noche anterior, jeje.

- ¿A qué te refieres?

- Pues a que va ser, joder, a que si te ligaste a una pava, o a que si mereció la pena tal borrachera.

- La verdad es que dormí solo anoche. Pero no es realmente a lo que me refería.

Mi duda era razonable. No estaba seguro de si merecía la pena pasar una noche de copas por temor a marcharme a casa solo. Joder, me apetecía mas echarme en el sillón a leer otra jodida obra de Gordon, "El último judío", regalo de la última que me la chupó.

No se quien coño le dijo que a mi que podía gustarme este columnista, además en casa solo conservaba "El médico" y no estaba en el estante adecuado.

Por lo demás, descubrir que podía depararme esa noche era mas que suficiente como para mandar a la mierda cualquier otra propuesta.

¿La verdad?

Cuando me levanto. Prefiero comprobarlo al día siguiente.

viernes, 11 de julio de 2008

Una verdadera hostia



A veces creemos que aunque
jodamos una situación, pero joderla de verdad, conseguiremos arreglarlo, al menos eso llegue a pensar, hasta que me dieron una de las hostias mas grandes de mi vida.

Me dieron, no me di, hecho que no debe confundirse. Se es muy prolífico a trastocar esta idea, pero hay que tener en mente, y en cuenta, que el causante no siempre carga por el causado. ya que parece que no siempre existe remedio, y cuando este no existe, a tomar por el culo.

Nunca he sido una persona casera, putas obligaciones de mierda, que tienes que llevar a cabo con mas de una resaca encima, y eso es lo que he estado haciendo estos últimos años, 5 son ya,
joder, os habéis fijado en una cría de 4 años, pues todo ese tiempo, y no veas como corre el cabrón.

La hostia, enorme, en toda la boca, y además, como no prestamos toda la atención, o por lo menos parte de la que debemos, cuando ésta vuela hacia tu cara, es cuando la ves venir. Podía haber tenido a mi lado a algún cabrón que me ayudara, pero tampoco busque esa suerte.

Aunque puede no ser verdad, y toda la mierda escrita sea una convicción de creer en ello, cuando tu interior te está diciendo:

-
Jódela cabrón, jódela bien, y afronta tus miedos.



Uno de pocos.


Normalmente, y en este caso seguro , cuando se mete, el pensar es lo último que se hace. No se si está grabado con fuego en nuestras mentes, pero es así. Viene ocurriendo desde tiempos ancestrales y ni ahora, con la conciencia que va tomando toda esta mierda podrá cambiarlo.

Pues gracias a que todos no pensamos con la misma cabeza, y en particular, al que iba a convertirse en una de mis grandes pasiones por la amistad tampoco.

El placer del sexo, así debemos llamarlo.

Un juego, ambos tenían conciencia e igualdad sexual, eso proporciona una interacción entre los participantes y básicamente eso le sirvió para pasar de una situación axficiante, monótona e insulsa, a una puta sonrisa que se lleva todo el día.

Jou jou jou, ésto puede ocurrir con todas las de la ley o no. Cuando no, tienes que echar mano de alguien, pero no de cualquiera. De la simple simpatía a la amistad.

Aquí empezamos a construirla, compartiendo visiones y sensaciones, sentimientos sinceros no fuera de pecado y sobretodo pensábamos en voz alta, uno frente al otro sin perder detalle.

Gracias por todo....

miércoles, 9 de julio de 2008

Aun, el principio


I

Como de si una mirada atrás se tratara, como si el cambio continuo que precede a un nivel superior hubiese influido en mi de una marena no aconsejable, y lo visto reflejado en el día a día ya no era lo mismo, algo crecía dentro de mi.

Sin duda, no había que dejar de luchar para conservar esa esencia. No rendirte nunca era parte del plan que semanas pasadas, habia hecho mella en mi subsconciente. Por nada del mundo el verme vestido con ropa que no era mía era algo placentero.

Parte de todo y mucho de esto, empezo a crear en mi, un vacío que difícilmente conseguiese llenar, era extraño esa sensación, algo nuevo, algo que nunca antes había sentido, si bien, aún no percibía como resolver este extraño enigma vital, si sabía que no dejaria que me dominara.

Al contrario de la sensación que se produce en ti cuando intentas resolver un enigma matemático, es fácil, sabes que es lógica, simplemente aplicarla en el momento y sitio adecuado, ésto no era tan sencillo, ni mucho menos, no era algo racional, empírico quizás, no lo tenía claro, aunque la búsqueda ya había comenzado.